Era la ilusión de ver un fantasma,
Y lo vi.
En sus manos, una flor azul.
Azul como el mar y la vida,
Donde los tambores cantan
Y no se dejan callar.
Porque si lo hicieran,
Si no recordaran los porqués,
No serian más que ceniza
De la primavera.
Vi,
Después de todo,
La ilusión sin luna de
Un pajarito rojo,
Ardiendo en el fuego del canto;
Iba de rama en rama
Buscando la vida.
¿Acaso, querido loco
De los cielos del mar,
No nos conocemos de antes?
¿De antes de que cantes
Los colores,
En el crepúsculo de la calle?
Me miraste
el alba floreciendo
tus manos
Y acá estoy.
En este hermoso jardín a momios y dinosaurios, los jóvenes revolucionaurios han dicho basta por fin. ¡Basta! Víctor Jara
sábado, 27 de noviembre de 2010
domingo, 21 de noviembre de 2010
Milonguita
Y sube bien alto
Milonga tajante as de espada
Te corta la yugular sin más
Sin menos, y resbalás en tu sangre
En tu propia sangre
En tu propia vida
Y del piso mirás arriba
Mirás la sangre
Como se sale de tu cuello de vos
Y se va se va
Se va lejos, afuera tuyo.
Milonga tajante as de espada
Te corta la yugular sin más
Sin menos, y resbalás en tu sangre
En tu propia sangre
En tu propia vida
Y del piso mirás arriba
Mirás la sangre
Como se sale de tu cuello de vos
Y se va se va
Se va lejos, afuera tuyo.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Arrabales de la vida
I
Nos encontrábamos en algún lugar
Perdido del campo,
En medio de la cruda realidad.
Realidad acuchilladora,
Cortante como una daga de mil filos.
Por primera vez, vimos, sentimos
La sangre fluir por nuestra piel
Brotar de la carne desgarrada
Por la cuchilla irreverente a la vida.
¿Qué podíamos hacer?
Vimos, sobre nuestras pequeñas cabezas,
En ese mundo de titanes reales,
La tormenta del millar de puntas.
¿Qué podíamos hacer?
Tan sólo, por desgracia,
Ver como éramos atravesados,
Una y otra vez,
Por las navajas de la misma tormenta.
Triste condición de los sueños desnudos,
Hijos del capricho del mundo.
II
Lejos, las montañas.
Decidimos llegar a ellas.
¿Con qué sentido?
Aún hoy no lo sé.
Caminamos por la tierra
Y sobre las nubes.
Pequeña úlcera de tierra,
Me exiliaste
Por el aire
Sangre pura.
III
Arrabales de la vida,
Sedientos de aire,
Algún día,
Cuando los vea frente a mí,
Los caminaré otra vez
Pero hasta entonces,
Mi pellejo estará
A la deriva en el viento.
Nos encontrábamos en algún lugar
Perdido del campo,
En medio de la cruda realidad.
Realidad acuchilladora,
Cortante como una daga de mil filos.
Por primera vez, vimos, sentimos
La sangre fluir por nuestra piel
Brotar de la carne desgarrada
Por la cuchilla irreverente a la vida.
¿Qué podíamos hacer?
Vimos, sobre nuestras pequeñas cabezas,
En ese mundo de titanes reales,
La tormenta del millar de puntas.
¿Qué podíamos hacer?
Tan sólo, por desgracia,
Ver como éramos atravesados,
Una y otra vez,
Por las navajas de la misma tormenta.
Triste condición de los sueños desnudos,
Hijos del capricho del mundo.
II
Lejos, las montañas.
Decidimos llegar a ellas.
¿Con qué sentido?
Aún hoy no lo sé.
Caminamos por la tierra
Y sobre las nubes.
Pequeña úlcera de tierra,
Me exiliaste
Por el aire
Sangre pura.
III
Arrabales de la vida,
Sedientos de aire,
Algún día,
Cuando los vea frente a mí,
Los caminaré otra vez
Pero hasta entonces,
Mi pellejo estará
A la deriva en el viento.
miércoles, 27 de octubre de 2010
fragmento al azar I
Acá estoy, joven viejo y destartalado
Viendo las estrellas
El cielo
La luz la nada
cuando aún recuerdo los colores vivos
Recuerdo las flores
Los pájaros en el cielo
El canto
Y su sonrisa
Viendo las estrellas
El cielo
La luz la nada
cuando aún recuerdo los colores vivos
Recuerdo las flores
Los pájaros en el cielo
El canto
Y su sonrisa
Canto a la mar
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu blancura verde,
tostada como el pan
del sol.
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu rugir,
de tu cantar en esta
vida de muchos mundos.
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu brutal libertad,
tan inmaculada,
tan verdadera
como nuestro cielo.
Mano libertadora
De los sentimientos
de tu grandeza oculta.
De la vida.
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu intensa hermosura,
reflejo de la luna y el sol,
mamá y papá.
Mano libertadora
de mi canto desesperado,
del fuego de tu
sonrisa marina,
muchacha de la mar.
de los sentimientos
de tu blancura verde,
tostada como el pan
del sol.
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu rugir,
de tu cantar en esta
vida de muchos mundos.
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu brutal libertad,
tan inmaculada,
tan verdadera
como nuestro cielo.
Mano libertadora
De los sentimientos
de tu grandeza oculta.
De la vida.
Mano libertadora
de los sentimientos
de tu intensa hermosura,
reflejo de la luna y el sol,
mamá y papá.
Mano libertadora
de mi canto desesperado,
del fuego de tu
sonrisa marina,
muchacha de la mar.
Presentación
Nunca antes había hecho un blog, y jamás creí que hubiese tenido uno. Sin embargo, ahora tengo el quinto (el primero, segundo, tercero Y cuarto debieron morir por razónes de fuerza mayor). No sé que podrá salir de acá, pero espero que valga la pena. Habrá muchas cosas de pésima calidad.
El título de este pequeño blog, así como cualquier cosa que se encuentre en el mismo, están totalmente atados al libre albedrío con el fin de evitar desastres.
Vale aclarar, también, que la decoración de este blog ha de ser como tiene que ser.
Gracias por su atención
***
El título de este pequeño blog, así como cualquier cosa que se encuentre en el mismo, están totalmente atados al libre albedrío con el fin de evitar desastres.
Vale aclarar, también, que la decoración de este blog ha de ser como tiene que ser.
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