La imaginación me salvó otra vez
Cuando sin querer pensé en un hotel en el frío
Acostado en una cama sin frazadas sin nada
Con una ventana que me miraba desde la otra punta
Sin expresión con líneas rectas blancas
Con un vidrio limpio y un pedacito esmerilado
Y lo que veía del otro lado no era lo que estaba
Teñido por un color claro de luna
Un verde de luna que me esperaba más allá
De un vidrio de un marco blanco
Debajo de una pelota blanca arriba a la izquierda
En el cielo
Y hay un cigarrillo en mi boca que se deshace
Pero yo no me doy cuenta no lo siento sobre mis labios
Quemados por algún beso que no me tocó a mi
No siento como canta ese gorrión ahí afuera
Ni el frío de mis pies
Y ya ahí si que no entiendo bien
Porque los agujeros en la pared se vuelven aujeros
Y me acuerdo de ese hotel que parecía un témpano de hielo
Flotando por ahí medio a la deriva pero no tanto
Porque el agua tiene ese vaivén como cuando está adentro
De una palangana y vos la soplas y se hacen olas pero
Chiquititas que si no miras bien no las ves como a la baba
Del diablo que va y viene del éter hasta que se choca
Con una cara que puede ser la tuya y quizás te pones a pensar
De donde salió ese hilo y por qué se llama baba del diablo
Y no está metido debajo de la tierra si después de todo
El cornudo ese vive bien bien abajo metido adentro de la tierra
Como la gente que se caga de hambre y trabaja diez horas
Para poder comer pan y papas un mes entero y ahí paras y dejas
De pensar para ese lado porque sino te angustias
Y preferís quedarte con la sensación de que la imaginación
Te salvó otra vez aunque sea por un ratito.